En mi Rocio Azul

En mi Rocio Azul

viernes, 31 de marzo de 2023

Háblame Señor


  • Con Dios todo es posible, aún en medio de las tribulaciones su manto y su cayado nos asisten.
  • Hay paz, consuelo, paciencia y la calma para acercarnos por medio de la oración franca, abierta y sincera al Espíritu de amor y de misericordia, como eterno cómplice de la verdad en ese crecimiento espiritual que obra con amor incondicional.
  • En él encontramos la fortaleza para sobreponernos a las debilidades, frustraciones y a esa sensación de soledad, tristeza y desesperación que solo Dios conoce porque su amor es grande y misericordioso.
  • Dios me habla a través de su amor, dando el poder de discernir y conocer las bendiciones que nos ofrece el Reino Supremo aquí en la tierra, con pasión y armonía.
  • Dios confía en el ser humano, cree en su mejoramiento, comparte su convicción espiritual, la riqueza profunda que viene de su Espíritu de Luz y Salvación. Conoce de las imperfecciones humanas, sin embargo respeta la libertad individual, sin manipulaciones, el libre albedrío pero con disciplina y pasión, dando a cada cual, según el talento, la habilidad, la capacidad, el tesoro elemental que se alimenta de la fidelidad, la constancia y la fuerza espiritual en el encuentro personal con el Dios Amor.
  • Dios nos anima a usar con responsabilidad nuestros dones, en el tiempo exacto y preciso. Ofrece la oportunidad para el entendimiento humano a través de su sabia palabra.
  • Dios nos habla con franqueza, convicción y júbilo. Recomienda el tesoro supremo del Espíritu santo, la Sabiduría de su Palabra y la encomienda sagrada de ser fieles y perseverantes. 

¡Háblame Señor!

 La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre.   (Salmo 23,6)


Voy por el camino de la rectitud, por los senderos de la justicia, enriqueciendo a los que me aman y acrecentando sus tesoros.  (Prov 8, 21)


A los que me aman, les correspondo, a los que me buscan, me doy a conocer.  (Prov 8,17)


Conmigo están las riquezas, la honra, la prosperidad y los bienes duraderos.   (Prov 8,18)


Déjense convencer por mis razones, pues quiero derramar mi espíritu sobre ustedes y comunicarles mi mensaje.  (Prov 1, 23)






sábado, 15 de abril de 2017

Hoy resplandece


Rocío matinal, todo calmado,
fragancia de jazmín junto a la rosa,
vestigios de una noche dolorosa
convergen con el duelo sublimado.
Alianza del amor no claudicado
aquella que en el iris se revela,
retorna al universo con la estela
de la misericordia que genuina,
se trenza a la esperanza, se ilumina
y lanza una plegaria que revuela.

Bendita cohesión hoy resplandece,
el verde cubre llanos y colinas,
la fe se ha levantado entre las ruinas
y al Verbo ha de alabar cuando amanece.
Aroma de ese amor que resplandece
sin lujo y sin autócrata prebenda,
encuentra humanidad en cada ofrenda,
defiende la justicia que no miente
leal a lo supremo, a lo eminente
que enlaza y dignifica en la contienda. 






jueves, 13 de abril de 2017

¡Qué bien que estás aquí!

¡Qué bien que estás aquí, llenando el corazón, sanando la ansiedad sin trabas mi Señor!
Yo sé que estás aquí, mi alma acarició la mano que tocó mi ser sin condición.
Percibes el dolor, compartes la virtud, transportas la verdad que anuncia tu Pasión.
Yo sé que estás aquí, paciente salvador atento al escuchar la voz de mi interior.
Es bueno  estar así, consciente de este amor, de tanta libertad que das a mi visión.
No me reprocharás, tampoco juzgarás el  duelo que viví  buscando en el perdón.
Hermoso el comprender que escuchas mi oración, sacudes la maldad y enfrentas al rencor.
Yo sé que aquí me das tu santa bendición, en este mi lugar versando con mi voz.
Aquí siento fluir sublime inspiración, aquella que al nacer El Padre me ofreció.
Espíritu de luz que nunca me dejó que ha estado junto a mí en cada situación.
Yo sé que estás aquí, miro a mi derredor y en el detalle vi. la excelsa creación. Tan diáfana en su luz, discreta en su beldad, sencilla al obsequiar la paz sin pregonar.
¡Qué bien que estás aquí, llenando el corazón, sanando la ansiedad sin trabas mi Señor!


martes, 24 de febrero de 2015

Me invitas a orar

    Padre Nuestro, me invitas a orar desde el silencio, sin extravagancias ni repeticiones ensayadas, rebuscadas o adornadas por falsos sentimientos. Me tomas de la mano con tu gracia e invitas a descansar en tu regazo de amor.
    Cuánto me conoces! Solo has mirado a mis ojos y ya mi dolor te pertenece. Busco ese refugio que se escapa sin palabras y solo tu gran amor es mi consuelo. Porque me amas como soy, me aceptas con mis debilidades, mis culpas e inspiras mis fortalezas sin flaquear ni cuestionar sentencias. Porque en tu palabra encuentro discernimiento, esperanza y reconciliación, encuentro la esencia de la vida, esa que fluye sin codicias ni mentiras, que es fuente de luz en espíritu y verdad, que sostiene y libera, que perdona y abraza, persevera y perdona, compromete y alcanza.
    Sea tu verdad el pan de vida eterna bendecida con la sangre poderosa de esa alianza espiritual que trasciende horizontes de virtud y nos acerca al Reino del Amor, el Perdón y la infinita misericordia.
    Sean la bondad y la libertad en tu presencia, gemas que brillen con luz propia, sin espejismos, que no sean opacadas por la soledad o la desesperación, por las dudas o la indiferencia, que permitan ver el rostro diáfano y misericordioso de tu amor siempre fiel en cada detalle de mi vida, en las cosas simples o complejas, en el amanecer o en el ocaso , porque Tú estás aquí  y el rocío supremo de tu espíritu de luz, me hacen percibir y sentir que la vida es el regalo que me has dado, para que Tú habites en mí y yo ya no pueda separar mis acciones de Tu Palabra.


    ..Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder y la gloria por siempre Señor...
                                                                                                                                           Amén